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jueves, 20 de agosto de 2009

Silabario de degeneración aplicada

Con Eddie Pequenino no se jode. Hablamos del corazón del be-bop patrio.
Que los pelandrunes vociferen sobre la nada y el Schmierigerpenis de Heiddeger.
Mejor sería que estudien historia. ¡Clío resista, por el amor de Santa Rita patrona de los desamparados y Santa Cecilia protectora de las corcheas de plata!
Hay que honrar a los que nos honraron.
El resto para la tilinguería flotante.


Era un hombre de trombón en mano.
No cualquiera.
Para estornudar fuera del pañuelo sobran los dedos.
Para la mecánica de los primates, también.
¡Nada de Turungalila con pistacchio!

martes, 16 de junio de 2009

La Poronga Mágica

¿Por qué no se pesa la poronga en vez de fatigar con libritos?
A escenarios radicales, respuestas pajarito. La Historia no miente. Y si exagera, tampoco es su culpa.
Las bibliotecas no son un reflejo de lo real, sino lo real vuelto reflejo. Eso no lo dijo Goethe, pero el palo experimentó el pelotazo.
Hemos avanzado al estilo Ivanissevich, esto es, fumigando los corruptos restos de morfinómanos leninistas.
¡Así no se construye una civilización!
La barbarie tiene cara de embutido.
Flor de taquitos estrenaron. No hay más que junar la fotito.
¡El aluvión sodomita no tiene límites!
Es fácil vociferar ¡me sopla un huevo! cuando no es la integridad personal la que está en juego.
Trulalá jamás aprenderá.
La melodía de fondo, tan del moroso estilo de Troncha Angosta,
simplemente no nos conmueve.
Para eso escuchamos a Juan Verdaguer.
Hay quienes piensan que todo esto es joda. ¡Pobres paparulos! Lo mismo se creyeron Tinayre y Tottenberg.
Ya que puestos a decir cualquier cosa, decimos cualquier cosa.
Entre el alzheimer y la escritura automática sólo se interpone André Breton.
¡Qué se vayan a lavar el culo!
El Petete de Weimar no se andaba con túnicas.
¡Pispeá el chambergo!
Está ahí atornillado como relojeando la voituré.
¡Y las medias Tom que subrogó!
Por lo pronto, ya no es temporada de Jodidolandia.
La lencería satánica no se amedranta así nomás.
Hay que tomar recaudos.
Un alma noble no espeta un forúnculo de buenas a primeras. Pete Le Boutique no será un rebaño de bondades, pero por lo menos se jugaba por sus ideales.

martes, 2 de junio de 2009

La Perra Europa

Como bien anunció en su momento el ínclito Alberto Savinio, los tristes dados del destino europeo ya fueron tirados hace décadas. El Sr. Lux Le Fou de la Grammaire confunde análisis. No debemos sorprendernos. Pero veamos estas lecturas: antes de toda su vulgata pseudoantropológica, condenada a la higiene de esfínteres caudalosos, el magnánimo Robert Briffault puso las cartas sobre la mesa. ¡Perra Europa! arrástrate y gime, tal es tu moira. La tradición no es escasa, el arbitrer elegantiarum Petronio la tenía clara, la popa de esta casquivana seguirá reconociendo las urgencias masculinas que llueven (y duelen) como dagas (Lugones dixit), ya que América Latina no posee pecados y menos originales (Murena, a cucha) sino que es pura erección, Juan Larrea lo plasmó en gloriosas letras de molde en su destierro cordobés.
Así que con este capítulo lácteo iniciamos esta enjundia.
Vean la portada de este glorioso líbelo, que nada esconde.
El panteísmo matriarcal tiene contados sus días, cual coprófago ábaco desgastado por los fastos de mayo.
Por supuesto, no podíamos sino concluir esta prima entrega con una mención -honorífica- a la proliferante lencería satánica que tanto cunde en el hemisferio norte, así como en ciertas provincias del interior, salpicando esta vez a altísimos funcionarios.
No es poca cosa. El Principe de los Jodidos, tan ducho en estas siniestras materias, ha engendrado todo tipo de rumores de chupetismomartinezgarcience cuño.
Y como si poco fuera, el aluvión sodomita ronda más que Rembrandt.
Cada vez más claro, el mundo se hunde, si es que ya no se hundió en estas fétidas maromas posmodernas.
Tetón y Tetoncete, estremecedora yunta, han sido las voces lácteas del escándalo. El cruce es feroz. Ya no peruanos en descomposición, Océanos Topográficos, ni salchichones ahumados .
¿Dónde iremos a parar?
Como dijo Don Ezequiel ¿Qué es esto?
Es hora de producir archivo, documentar los lechosos geiseres. Avanti con la farolada. Que nada escape de este viscoso y picante derrame.
El Profesor Peco ya lo había advertido con provechosa claridad: se vino el demoniaje pituco.